Os podria contar tantas y tantas cosas de este bello pueblo que prefiero ceñirme a la historia, yo me podria perder en las estribaciones de mis sentimientos y mi corazón y siempre me quedaria corta.Os lo muestro pero antes os voy a poner en antecedentes de su ubicación y su historia.
HISTORIA DE BAÑOS DE LA ENCINA
La localidad de Baños de la Encina, declarada Conjunto Histórico Artístico en 1969, está enclavada en los montañosos terrenos de Sierra Morena muy próxima al pantano del río Rumblar. El noroeste de su término municipal forma parte del Parque Natural Sierra de Andújar, que ha sido declarado zona de especial protección para las aves.
La milenaria historia de la población, arranca en el Neolítico con las pinturas rupestres encontradas al norte de su término municipal, que son las primeras huellas dejadas por el hombre. En el II milenio a. C. la minería comienza en los yacimientos de Baños, ricos en cobre y bronce, que dieron lugar a la formación de una organización social que continuó hasta la fundación de Cartago. Existen diversas evidencias y de una manera destacada el poblado de peñalosa, muy cerca de la localidad del cual se han realizado diversos estudios arqueológicos. Durante el Imperio Romano se comenzó la explotación de las minas de plata que decayó juntamente con el Imperio. Huellas de éste pasado minero lo encontramos en El Centenillo, pedanía de Baños de la Encina.
Con el declinar de la minería se intensifica la explotación agrícola, convirtiéndose, en la Edad Media, en un paraíso de agua y huertas. En 1225 Fernando III de Castilla toma posesión de la villa, convirtiéndose por su estratégica situación, entre la Meseta y Andalucía, en una importante vía de comunicación.
Durante el siglo XV fue escenario de enfrentamientos entre el Condestable Iranzo y los maestres de las Ordenes de Calatrava y Santiago, que reflejaban el enfrentamiento entre la nobleza feudal y el Estado Moderno.
A los pies del Castillo de Bury Al-Hamma se extiende la villa señorial de Baños de la Encina, que jugó en tiempos un importante papel de guarda y defensa contra las avanzadillas cristianas y hoy conserva con mimo una compleja conjunción de riqueza arquitectónica, valores culturales y calidad ambiental difícil de encontrar en otros municipios de la provincia.
La localidad se encuentra en las primeras estribaciones al sur de Sierra Morena (420 metros de altitud sobre el nivel del mar), a 52 kilómetros de la capital, y con un fácil acceso a través de la autovía de Andalucía (Km. 288), a 6 kilómetros de ésta. Cuenta con una población de 2.747 habitantes, repartidos entre el núcleo de Baños de la Encina y el antiguo poblado minero de El Centenillo. Existieron otras pedanías como Araceli, los Monasterios, los Guindos, colonia de Selladores, Rumblar o Virgen de la Encina, hoy prácticamente despoblados o convertidos en lugares de recreo durante fines de semana, puentes y vacaciones, que conservan aún el testimonio de un pasado lleno de historia y tradiciones.
Su mitad occidental forma parte del Parque Natural de la Sierra de Andújar, y que se eleva bruscamente hasta alcanzar cotas superiores a los mil metros (Cerro de los Caballeros, con 1.093 m). Otros vértices importantes son Selladores (968 m), Peñón jurado (932 m), Alarcones (762 m) y moro (677 m).
El pasado de Baños de la Encina conserva las primeras evidencias de existencia humana en los yacimientos encontrados en las terrazas fluviales del valle del río Rumblar (Galay, Santa Inés o Angulo), datadas entre los años 1 00.000 y 30.000 a. C. la transición entre el Neolítico y la Edad de los Metales queda patente en la gran cantidad de pinturas rupestres esquemáticas que se localizan en abrigos y covachas al norte del término municipal. Aunque, quizás, la mayor riqueza arqueológica se corresponde con el pleno desarrollo de la cultura argárica en la cuenca media de¡ río Rumblar. También existen evidencias de asentamiento de la cultura ibérica (Salas de Galiarda) y de época romana.
En la Edad Media, con la ocupación árabe, agotada la principal fuente económica de otras épocas, la minería, se intensifica la especialización agraria, hasta el punto de convertir la zona más próxima al núcleo urbano, Valdeloshuertos, y el propio núcleo, en un verdadero paraíso artificial de agua y huertas a través de una compleja red de pozos, aterrazados bancales y acequias, que se desarrollaban bajo la atenta vigilancia de la fortaleza de Bury Al-Hamma, que ejercía un estricto control administrativo y económico de la zona, a la vez que servía como acuartela- miento de tropas y control y defensa de las poblaciones más al sur de Sierra Morena.
CASTILLO DE BURY-AL-HAMMA
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| A lo lejos, es un vigia del pueblo , de sus gentes y 4.000 años de historia otean el horizonte |
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Desafiante y altivo se yergue nuestro Castillo Milenario
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La impresionante silueta del castillo de Bury Al- Hamma domina el paisaje rural de la villa de Baños de la Encina y evidencia, ya desde la lejanía, la belleza de su intrincado urbanismo y la riqueza de su patrimonio cultural.
Mandada levantar por el califa cordobés Alhaken II y finalizada en el año 357 de la hégira (968 d. C.), la fortaleza califal de Baños de la Encina es una de las fortaezas musulmanas mejor conservadas de Europa, pues mantiene práctica- mente el recinto original al haber sufrido pocas transformaciones en época cristiana.
Dispone de catorce torreones rectangulares y uno pentagonal, que adopta esta forma por la necesidad de adecuarse al quiebro que realiza la muralla en esta zona. Sobre una de las torres originales se introdujo la principal modificación cristiana, la Torre de Homenaje (también conocida como Almena Gorda), de la que carecen los castillos musulmanes. Esta torre no mira hacia la campiña sino hacia el interior de la población, proyectándose por encima de ella, lo que indica su transformación con el discurrir de los años en un edificio señorial.
El castillo está construido en tabiyya (material típicamente árabe realizado a base de una mezcla de arcilla, arena, cal y piedras muy menudas), un procedimiento de construcción mucho más rápido y barato que las cuidadas obras de mampostería o sillares, lo que evidencia su originaria función eminentemente militar, destinado al acuartelamiento de las tropas beréberes alistadas para las campañas anuales contra los cristianos, cuyo lugar de concentración final, ya en la frontera, era la fortaleza de Gormaz (Soria). la Torre del Homenaje, de estilo gótico, está construida en mampostería irregular y tiene forma semicilíndrica al exterior.
Al gran patio de armas se accede por una puerta que mira al éste y que se abre entre dos grandes torres que la defienden. Está cubierta por un gran arco de herradura y protegida por un gran matacán que la reforma realizada durante la restauración ha ocultado.
En su patio interior se contempla un aljibe dividido en dos naves separadas por pilares y cubierto por una bóveda de medio cañón. Igualmente, se observa la otra modificación de la época cristiana: la construcción de un alcazarejo mediante la creación de una muralla interior compuesta por un poderoso torreón circular, del que hoy sólo se conserva la base, y dos lienzos que unían ésta con los muros laterales, de los que hoy sólo queda parte de uno de ellos.
El castillo fue conquistado por Alfonso VII en 1 1 47, aunque, tras su muerte, volvió a manos de los musulmanes. De nuevo, en 1189, sería tomada la fortaleza de Baños de la Encina, aunque también de forma efímera , por las tropas de Alfonso VIII de Castilla y Alfonso IX de León. Tras ser tomado de forma definitiva por Fernando III de Castilla, en 1225, perteneció al Arzobispo de Toledo y a la orden de Santiago. En 1458, Enrique IV lo dio en señorío al Condestable Lucas de Iranzo. Existe la tradición de que estando la Reina en el castillo de Baños de la Encina, allá por el año 1189, dio a luz allí a su primogénito Fernando, conocido después por Fernando III el Santo.
Fue declarado Monumento Nacional Histórico-Artístico en 1931 y está incluido en el catalogo general del patrimonio histórico Andaluz. desde 1969 tiene el privilegio de hondear en su torre del homenaje la bandera azul coronada de estrellas del Consejo de Europa, privilegio otorgado con motivo de la celebración del milenio de la construcción del castillo. Sólo dos castillos europeos tienen este privilegio, el de Baños de la Encina y el de Florencia en Nápoles.
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| Esta explanada da acceso a la subida hacia la puerta principal del Castillo |
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| Quien dijo alguna vez que Jaen es un Mar de Olivares , es que se subio al Castillo de Baños y a si lo considero. |
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Si de verdad quereis conocer la historia del Castillo , acercaros a la Oficina de Información y Turismo, preguntar por Encina, mi amiga y ella os enseñara con todo lujo de detalles el rincon mas recondito de este monumento, ella hace que la historia sea amena y te hace vivir el momento en que las distintas civilizaciones que pasaron por el, te envuelvan y te llenen de vidas anteriores , no vividas , pero si sentidas.